El amor en los tiempos de Tinder

Aprovechando que ya se acerca el Viernes, y que la marca registrada del título me pertenece, permitidme que haga una aproximación al tema…
La cosa es que cuando se planteó el tema, medio en broma, medio en serio, y parafraseando a García Márquez, se me ocurrió indicar y relacionar a Tinder y al amor, porque básicamente considero que son conceptos casi antagónicos, aunque en apariencia el primero sea consecuencia del segundo.
La cuestión es que creo que mi concepto de amor dista bastante del concepto de amor imperante en la sociedad en la que vivimos. Supongo que el haberme educado entre mujeres que me han inculcado valores de respeto y solidaridad, y el maravilloso ejemplo vital de haber disfrutado de ver como se querían mis padres ha marcado mi manera de relacionarme con el sexo opuesto. Empecemos, como no, por el principio:
Encontrar pareja.
Soy un hombre soltero de 37 años, que ha tenido a lo largo de su existencia parejas de una duración media, algún que otro amor fugaz, y multitud de rechazos. Como os podéis imaginar me he encontrado, como cualquiera de mi edad en las situaciones más variopintas intentando ligar, pero nunca he tenido menos ganas de meterme en el mercado que ahora, y menos si estar en el mercado supone abrirse cuenta en Tinder. Me niego, y es puramente por una cuestión de fondo. Si, ya asumo que vivimos en un mundo en que lo único que importa es la imagen y en el que la tecnología puede ser un factor para cualquier ámbito vital, y en el que buscar pareja no es una excepción. Lo de que la belleza está en el interior es otro cuento de Disney que ya no se cree nadie y que solo sirve para poner frases guays en el muro de Facebook… Pero bueno, si la tecnología ayuda para que dos personas se encuentren, bienvenida sea… otra cosa es la perversidad de un sistema que te permite descartar a una persona con un solo golpe de dedo simplemente echando un vistazo a la foto de perfil… Es decir, dar la posibilidad que descarten en sólo décimas de segundo, a una persona humana que esconde detrás un sustrato sentimental me parece tan mezquino que hace que no quiera formar parte de eso. Me recusarán algunos que situaciones similares se dan en la vida real, y cómo réplica les diré que además la propia aplicación decide por nosotros a quien nos debe mostrar a través de un algoritmo que mide nuestra “guapura” en las fotos que publicamos. Si a esto le añadimos que por mi profesión conozco que se producen agresiones sexuales y episodios de acoso a diario propiciadas por aplicaciones como Tinder -el problema de la geolocalización en Tinder es alarmante… cualquier usuario puede llegar a monitorizar todos los movimientos de otro, convirtiéndose en arma maravillosa para acosadores, agresores sexuales y otros desequilibrados- entenderéis que abogue por poco menos que la abolición de dichos métodos, predicando evidentemente con el ejemplo de no participar en el juego -y negocio-.
Paso 2:

Ya tengo una relación.

En el hipotético e improbable caso que así sucediese de nuevo sería cuestión de plantearme que espero de la misma y que puedo aportar yo. La palabra compromiso se usa poco últimamente y esta de moda utilizar términos como espacio e independencia, a menudos usados como antagónicos del compromiso. De nuevo, vivimos en la era de Tinder, dónde si podemos encontrar el novio a golpe de tecla, -en breve podremos encargar novi@ en Amazon- y lo queremos todo fácil, y tener una relación de pareja, por no hablar de convivir, conlleva dar mucho y no esperar nada a cambio que no sea cariño. Queremos tener a nuestr@ chic@ y salir a pasear e ir a cenar juntos, queremos hacer con el o ella el amor, que nos sorprenda y nos lleve de escapadita romántica, pero no queremos escucharl@ cuando viene hech@ polvo del trabajo con ganas de pegarse un tiro ni queremos saber nada de los problemas que tiene con su familia, por no hablar de sus problemas económicos… Y bueno… lo de aquello de “hasta que la muerte os separe” es una frase hecha, ¿no? Bueno, pues para mi, eso no es amor. Para mi amar implica entregarse en todos los aspectos y querer a la persona, con sus defectos y sus virtudes e iniciar un camino junto a esa persona que sea planteado como una aventura en común. Sí, es lo que quiero, y visto lo visto, eso no lo voy a encontrar en Tinder, ni en adopta un tío o Badoo…¿Sexo? El que quiera y más… ¿Qué conozco a alguien que le funcionó? Entre los millones de usuarios de Tinder los casos de acoso y agresión suponen una cifra más significativa que lo que suponen las relaciones de éxito y duraderas… Diagnóstico: El Dr. Boy me ha diagnosticado que voy a seguir soltero. Bueno, espero haber sido conciso… Para dudas, Better Call John Boy…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s