El amanecer

Me despierto y me toca la brisa del mar. Los ojos duelen y el sol no para de brillar vengándose de la luna por ser tan bella. Me pasé toda la noche buscándote, y no te encontré. Empecé por dónde no esperaba encontrarte y seguí bajando hasta los infiernos. El camino me había perdido, y ya no importaba. Sí, la noche nos hacía sentir eternos.
Y me desboqué en los colores y las risas y me pregunté si hacía falta ser humo para desaparecer. Yo queriendo escribir una historia perfecta, y tu no estabas para cuentos chinos. Se me heló la sangre al darme cuenta de que para todo ya era demasiado tarde.
Y yo te seguía buscando pero el silencio no paraba de encontrarme. La historia no existe, los pulsos se pierden, los cuerpos se caen. El sol aparece sobre el mar. Amanece cuando mis ojos caen.
Y no te encontré, y este recluta sin cuartel busca laureles para reverdecer viejas historias que ya no valen para nada. Se que te has ido y quizás yo también. Era lo que tenía que pasar, mi 1999 particular… Las hadas no pueden volar sin alas…

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