Veranos

Para muchos, entre los cuales me incluyo, el verano es la mejor época del año. Para mi lo viene siendo desde que tengo uso de razón, pero este año estoy cogiendo el verano con unas ganas tremendas. A mi no me interesan las playas atestadas ni las carpas con reggaeton… No, me temo que ese no es mi verano, ni tampoco el de los anuncios de Estrella Damm. Para mi el verano es la brisa de las noche, las conversaciones interminables en la madrugada, el recorrer Barcelona con la moto sintiendo como el aire golpea me golpea en la cara… En definitiva es disfrutar de lo mejor que tiene la vida… disfrutar de todas esas personas especiales que hacen que nuestra vida sea mejor, y hacer de las calles el escenario perfecto para que un montón de cosas increíbles pasen. Sí, porque la vida esta llena de sorpresas y la brisa de la noche y el olor de los jazmines incitan a dejarse llevar y alargar las horas hasta que sale el sol anunciando un nuevo día… A algunos les extrañará este optimismo, y algunos se preguntaran a qué se debe, y bueno, sí, hay un poco de truco… me he enamorado… pero bueno, si ahora digo que me he enamorado de mi nueva moto, todo el romanticismo se desmonta, verdad? Bueno, , como veis, siempre os voy a decepcionar en mayor o menor medida, para no variar… Supongo que también influye el hecho de que haya decidido que todos los problemas que tengo, que no son pocos, mejor afrontarlos con una sonrisa en la cara y, por encima de todas las cosas, con unas ganas inmensas de vivir. No hace tanto que la vida me dio el gran susto, y después de algo así uno siempre intenta cambiar la forma de concebir la vida. Yo he de reconocer que esto no siempre me resulta sencillo, pero intento buscar pequeños alicientes para exprimir todos y cada uno de los segundos que tenemos de vida al máximo. La vida es a veces tan extraña que a menudo nos sentimos atrapados en una espiral de sentimientos que nos inducen a la infelicidad, y en consecuencia nos impiden ser quienes realmente queremos ser y nos lastran de una manera crítica. Pues bien, pequeñas excusas como cabalgar Barcelona a lomos de la tiki (mi moto) me sirven para afrontar este maravilloso verano de la manera que merece. Espero que os depare a todos toda la felicidad que os merecéis, que seguro que es mucha, y si vienen días duros, ya sabéis, aquí me tenéis… Ya sabéis que podéis contar conmigo…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s