Silencio

Se que ya es tarde para cambiar. Cada cual tiene su forma de expresarse, y yo, a menudo, peco de incontinencia verbal. Lo peculiar es que en mi caso utilizo el medio escrito para expresarme con fluidez. Tampoco se me da mal hablar en público ya sea a nivel profesional como cuando estoy con amigos. Para mi es fácil sacar mi yo extrovertido. Pero hay un momento, generalmente cuando llego a casa en el que me invade el silencio. Y el silencio casi siempre dice muchas más cosas que las palabras. Constantemente mantengo diálogos silenciosos conmigo mismo que son completamente irreproducibles, so pena de acabar con una camisa de fuerza en un psiquiátrico. Pero hay muchas más clases de silencios y a cada cual más importante. Son, por ejemplo, los silencios que mantengo, seguidos de una mirada cómplice con mi mejor amiga. Luego están los silencios que mantengo durante días con mi padre, lo cual indica una peculiar pero eficaz forma de querernos. También están los silencios que compartes con alguien al contemplar algo verdaderamente bello, sí esos grandes momentos… Y luego, por encima de todos ellos están los silencios que lo dicen todo, aquellos silencios que nos dedicamos de manera furtiva, casi sin querer pero queriendo, que pretendemos como signos de fortaleza, pero que cada vez nos hacen más débiles. Sí, me refiero a esos silencios que te arañan el alma por ser la ausencia más desesperada. Son esos silencios que a veces se rompen, pero no precisamente con palabras. Son los que me llevan a pensar que quizás todo fue un error, aquellos silencios que en las noches pesan más, y que luego, al despertar, te arruinan la mañana… Así que no digas más, no hables, no escribas, deja que la ausencia te invada… Si total, yo no se callar, en qué más te podría fallar que no lo haya hecho ya… Seguramente en nada… Así que mejor me callo…

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2 thoughts on “Silencio

  1. A veces cuando te leo no sé si es mejor el silencio o que me manifieste. Te leo siempre y no es necesario que me etiquetes. Te tengo en mi blogroll y veo cuando publicas. Te leo y no sé qué decir por el grado de intimidad de tus textos. ¿Qué decir? En definitiva nos puede la incontinencia incluso cuando queremos hablar del silencio. Este blog se ha convertido en una especie de diario íntimo de un jurista con alma que va dejando hilos de su mundo interior, a veces con sangre. ¿Es un riesgo? No lo sé. Cuando me he abierto demasiado en canal luego he dudado si debería haberlo hecho, pero es lo que tiene no ser un desalmado y tener algo que decir.

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    1. Ya… Muchas veces lo pienso… Es pura pornografia emocional… Pero por otro lado, al estar con la novela, la cual me encorseta más lo que escribo, este blog me permite dar rienda suelta a lo que escribo. Mi concepción de la escritura es diferente a la tuya, y yo solo se escribir desde las entrañas. Yo le llamo escribir con el higado… No hace falta que digas nada si no te apetece. Tus comentarios siempre son recibidos, tus silencios tambien…

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